Crónica de la Ultra Trail de Coll de Nargo

Han sido muchos meses de dedicación exclusiva al asfalto dejando de lado la montaña. Será mi  regreso a la   parte más salvaje de la naturaleza desde abril del 2.012.

He pasado un periodo de entrenamiento importante, pero a diferencia de mis anteriores carreras de montaña, esta vez  ha sido dirigido por mis dos entrenadores. Aunque haber entrenado  no es garantía de poder llevar a buen puerto el proyecto.

Serán en teoría 99 km, 5.980 metros de desnivel positivos y unos 10.000 m de acumulados aproximadamente, 24 horas como tiempo límite y  toparemos con todo tipo de terreno sobretodo   tramos técnicos.

Por si esto fuera poco,  los corredores estamos pendientes de las previsiones meteorológicas e intuimos  que  la carrera será  dura ya que anuncian lluvias durante todo el día.

Nos tocará hacer más trabajo mental de lo normal, porque  sabemos  que estas condiciones  incrementarán  exponencialmente la dificultad del reto.

Me he mentalizado durante toda la semana  de lo que voy a encontrarme, al mismo tiempo he tomado conciencia de  que no hay nada en mi mano para cambiar esto, sin embargo  he empezado otro tipo de acciones para hacer más llevaderas todas las horas que me esperan por delante.

Por ese motivo he empezado a hacer una lista con todo el equipamiento  necesario además del obligatorio, desde qué ropa llevaré en el momento  de la salida la carrera, la comida y la mochila de recambio que la organización me llevará al km 50 aproximadamente.

Como ya he realizado  alguna carrera con muchas horas  bajo la lluvia he tenido en cuenta las carencias y errores que  tuve en mis experiencias anteriores.

He definido mi  objetivo de carrera de manera muy clara y contundente: INTENTAR  terminar con un ritmo muy tranquilo, sin cometer excesos para evitar lesiones y que mi recuperación sea lo más rápida posible para que no interfiera en mis futuros proyectos deportivos. Nada de riesgos innecesarios, ni  de hacerme la valiente y si se tiene que ABANDONAR  se abandona y punto.

Voy a ir casi toda la carrera andando  con el piloto puesto a modo entrenamiento ….

Viernes por fin … así que hay que coger el autobús, vamos allaaaaá….

Llego   a Coll de Nargó, está chispeando pero  yo con mucha calma y a lo mío, dejo la bolsa en el hotel y hacia la reunión técnica.

Los organizadores han  hecho una pequeña presentación de la carrera, un repaso general de todo   y   algunas advertencias:

  1.   Es una carrera de “semi autosuficiencia”,  lo que significa que encontraremos avituallamientos  pero muy básicos, seremos los propios corredores los que deberemos llevar la comida que consideremos imprescindible según  nuestras necesidades y no es un tema económico, sino porque consideran que un corredor de montaña además de mover sus piernas ha de ser capaz de gestionar su energía en función de los recursos que dispone y las dificultades que debe afrontar.
  2.   A pesar de haber 9 controles, la mayoría no están situados en los pueblos sino a las afueras y no es una zona densamente poblada,  hay algún municipio que cuenta sólo con  2 habitantes.Nos recomiendan abandonar  si al llegar a un control no nos vemos con fuerzas suficientes para llegar al siguiente. También nos recuerdan cómo debemos actuar en el caso de encontrar a   alguien con problemas a medio camino, ya que a diferencia de las carreras de asfalto aquí hay que ayudar a los compañeros. Para muchos es una cuestión obvia y de sentido común  pero para el que no lo vea así, también está contemplado  en el  reglamento y es causa de descalificación.
  3. Somos pocos corredores, inscritos 92 pero al final  sólo tomaremos la salida 76, las diferencias entre unos y otros a nivel de tiempo es muy elevada de modo que iremos muy disgregados. Y por si alguien lo dudaba   ya nos podemos olvidar el encontrarnos excursionistas por el recorrido.
  4. Repasan toda la ruta, con las partes más complejas y  de mayor desnivel positivo (o sea subidas). Además para hacer la ruta más entretenida  nos comentan que tendremos que cruzar e incluso en algunos casos caminar por dentro de  rieras, riachuelos y ríos.
  5. También nos avisan que aunque tengamos mochila de recambio en el km 50 aprox no será necesario que llevemos zapatillas de repuesto, porque cuando salgamos de ese  control a unos 800 m tenemos que meternos y andar unos metros por un río que nos cubrirá  hasta las rodillas.

Después de todo esto ya os podéis imaginar mi estado, si ya le tenía máximo respeto a la carrera mientras estoy oyendo  el  discurso  ya estoy en el siguiente nivel.

Menos mal de mi racionalidad y de que llevo mi objetivo grabado con fuego en mi cabeza, me digo a mi misma: “ Sandra esto sólo es un entreno, se hará lo que se pueda y si no a casita … ahora  respira  profundamente y a cenar …”

El pueblo es pequeño  y la organización ha concertado con un restaurante una cena  para nosotros, lo bueno es que hay mesas largas y nos  sentamos sin conocer a nadie. La cena es amena y distendida. Nos presentamos, preguntándonos unos a otros si es la primera vez que la hacemos, pidiendo consejo a los que ya la realizaron el año anterior, de si llevaremos mallas largas o cortas a la salida ….

El hambre es lo de menos, independiente se tenga o no hay que comer. Una mega ensalada, pasta a la boloñesa, varias rebanadas de pan y para postre  se puede escoger entre fruta, yogurt y otras cosas más ligeras yo me he declinado por una crema catalana que tengo que llenar los depósitos.

A terminar las mochilas, repasar todo y a dormir como un lirón ….

4:45 suenan mis dos despertadores, lo primero poner los pies en el suelo y hacia la ventana a ver qué hay ….. está chispeando. Venga vamos a por faena, a sentarme en la cama y a desayunar. Luego a  equiparse bien  y hacia la plaza del pueblo sin prisas.

Allí me encuentro caras conocidas, lo que es un alivio,  esperamos conversando  hasta que nos hacen entrar en el área de salida. Suena la música apocalíptica, pistoletazo de salida y  a poner la máquina en funcionamiento.

Los primeros 33,5 km serán una de las partes más complicadas de la carrera hay que subir a la Montaña de Coll de Nargó pasando por el paso de Finestres y luego bajar un fuerte pendiente en el Coll de Llívia.

En esta parte haremos 2.608 metros de desnivel positivo (cuesta arriba), para que os hagáis una idea es como subir unas 14 veces de Plaza España al Castillo de Montjuic.

Hace frío y chispea, salimos del pueblo y cogemos ya el camino de montaña, es estrecho pero es camino. Hasta que termina y empezamos ascender la montaña por pendientes de  tierra, roca y hierba, está todo mojado.

Llevo bastones,  como hay peligro de resbalar utilizo la  técnica de los tres puntos de apoyo, primero clavo un palo, luego el otro y muevo un pie, vuelvo a clavar un palo, luego el siguiente y muevo el otro pie. Así sucesivamente con la mirada fija en el suelo para ver cómo tengo que ir poniendo los pies de manera segura.

Cada vez  la pendiente se hace más pronunciada y empieza a caer más agua, estamos subiendo lateralmente la montaña por lo que los pasos son cada vez más aéreos. Eso significa que subes de lado  si te caes para un lado tocas tierra pero si te caes para el otro , no hay nada que te frene…..

En montaña cuando estamos en tramos en fila india, si intuyes que el compañero de detrás va más rápido se le pregunta si quiere pasar o te apartas si él mismo lo pide.  O al menos lo hacemos los que vamos más lentos que los cracks. Eduación de trailer@

Sobre el km 8 un  corredor que me pregunta si quiero paso y le digo que no. Su ritmo ya me va bien,  parece parejo al mío y vamos ascendiendo despacio. Llegamos a un pequeño tramo llano y empezamos a charlar se llama Jordi, casualmente es de Tarragona y conoce gente de mi pueblo, si es que el  mundo es un pañuelo.

Hablamos sobre nuestro objetivo de carrera, vemos que queremos lo mismo. Tiene la misma filosofía que yo de las carreras de montaña.

Cuando le oigo decir : “ a las tres horas tendríamos que comer algo y no podemos olvidar la hidratación”, se me abre el cielo es como yo,  parece que me lea el pensamiento.

Hemos empezado a andar juntos de la manera más natural y lo haremos hasta  el arco de llegada.

A lo tonto pasamos el control uno lloviendo, son dos señores en medio de un camino con botellas de agua.

Ahora toca ir hacia el dos, empieza el festival, haremos 1.193 m de subida en 10,9 km, algo pasa la lluvia se  empieza  transformar y notamos algo duro sobre nuestras capuchas y vemos bolitas blancas, Diossss, está granizando… A respirar y a continuar, se va alternando la lluvia y el granizo, y vamos ganando altura con paso lento y nuestros palos.

Pero ahora qué pasa… estamos en el mes de mayo ¡¡¡¡ no puede ser ¡¡¡¡¡ empieza a nevar, al principio hace gracia pero con roca, hierba, sin camino y cuesta arriba e intensificándose cada vez más ya se hace pesado. Me he puesto guantes para conservar el calor de las manos pero cuando llevamos dos horas bajo la nieve es obvio  y ya intuyo lo que pasará.

Los guantes están mojados  y siento las manos frías,  es  el  momento  coger bien los palos porque sé que perderé la sensibilidad de las manos, me dolerán si las muevo. La recuperación será dolorosa sentiré un hormigueo y el calor se irá expandiendo pero gracias a experiencias de alpinismo, puedo reconocer el proceso y no me produce ansiedad.

Lo único que tengo que controlar es que la sensación no se alargue demasiado, si lo hace pararé para frotarme e intentar recuperarlas y si esto no funciona en el próximo control abandono.

Vamos con zapatillas por la  nieve, totalmente mojadas al igual que los calcetines, así que en los pies voy a sentir lo mismo.

En esta ascensión a pesar del frío no hemos parado de beber y de mirar al suelo para asegurar cada paso que damos.

Llevo la cabeza muy bien protegida para no perder calor corporal por ningún sitio, el buff del BC, una gorra y la capucha del gore tex.

En el cuerpo una camiseta térmica de manga corta, manguitos gruesos y el gore que utilizo para hacer ascensiones en invierno.

Hemos tenido que trotar en algunos trozos por necesidad para poder entrar en calor.

Llegamos al control dos, hay algunos trozos de plátano y nocilla, pues a lo bruto a untar el plátano en la nocilla.  A reponer agua y a continuar hasta el descenso la parada ha durando apenas 4 minutos.

Biennn estoy totalmente recuperada de pies y manos, pero  volveré a perder la sensibilidad en algunas ocasiones  por el frío que hace.

Poco a poco sin parar en ningún momento  y respetando las pautas de alimentación e hidratación hacemos los 13.2 km que nos quedan para llegar al control 3.

Tal como vamos descendiendo la nieve desaparece,  todos los corredores que vamos juntos  estamos contentos, pero en la bajada hay una fuerte pendiente enfangada,  ha pasado lo que es lógico,  hemos ido cayendo todos de manera alterna   en medio del fango, pero bueno es lo que hay.

Hemos tardado 7 horas y 45 minutos para hacer 33.5 km y llegar al control 3.

Los voluntarios del control nos han dado una mala noticia, una de las chicas que iba en cabeza de la carrera ha cogido una hipotermia y los bomberos la  han tenido que evacuar al hospital.

La organización ha tenido que modificar la carrera del control 3 al 4 porque el caudal del río que teníamos que atravesar ha aumentado mucho  y nos cubriría  hasta la cintura sin contar la fuerza con el agua baja.

Nos  desvían 10 km por carretera, así que aprovechamos que no tenemos que ir  pendientes del terreno para trotar, comer mejor e hidratarnos bien.

Nos han añadido 2 km extras por el cambio, pero en las carreras de montaña lo importante es la seguridad de los corredores.

Parece que ha parado de llover de manera continuada, pero está nublado y se alternan el sol, el granizo y algunos intentos de lluvia.

Hemos vivido situaciones  tan absurdas como sol y granizo a la vez.

De momento la carrera se caracteriza por el mal tiempo, la intensa concentración que los corredores tenemos puesta en nuestros movimientos porque el terreno está en mal estado y la gestión de  la energía ya que aparte del desgaste de la actividad hay que mantener nuestra temperatura  corporal.

Una vez pasado el control 4 vamos hacia el 5 en el km 54 el ecuador de la carrera, donde la organización nos ha llevado la mochila de repuesto.  Para mi es un gran elemento de motivación saber que voy a poder hacer cambio de toda la ropa y comer bien. Ya que es el primer control donde nos darán cómida más  sólida . Son las 17:45 hemos tardado 11:14:34.

Con un plato de pasta, pan , fuet, avellanas, nocilla y caldo en mi estómago a punto de salir llega la última persona de la carrera somos la cola de la carrera pero estamos dentro del  tiempo reglamentario.

En este control abandonarán muchos participantes por no llevar ropa de recambio, dolores musculares, ….

Me he abrigado más de cara a la noche ya que  las temperaturas bajaran mucho más y he repuesto mi mochila de comida para afrontar lo que queda.

Me avisan que voy en tercera posición, pero eso no me afecta, es más pienso que hay algo que no va bien, no es normal siendo la cola de la carrera que esté en esa posición.

Tengo claro mi objetivo, no voy a correr más, ni exponerme a ningún riesgo por hacer pódium,  si algo he aprendido a lo largo del tiempo es que ultras hay muchas pero Sandra sólo una y no vale arriesgar ni  mi seguridad física  ni mis carreras futuras por una medalla.

Al salir del control nos adentramos en un río que nos cubre hasta las rodillas, como es irremediable mojarnos y llevamos mallas largas nos hemos subido las mallas lo máximo posible y de  esta forma sólo se han mojado las perneras.  Es una tontería pero se han secado el doble de  rápido y nuestro cuerpo ha sentido menos tiempo la sensación de frío.

El sentido común  impera.

Gestos como esto parecen insignificantes pero todo cuenta hasta el más mínimo detalle para no castigar más el cuerpo de lo necesario.

Hemos llegado al km 59.2 de día, ahora toca otra de las partes más complejas técnicamente de la carrera. La organización nos ha recomendó intentar llegar  al control 7 de día ya que la subida a Aubens tiene una canal técnica de cierta dificultad (sería el paso de rocas que hay en medio de una montaña)

Pero en nuestro caso no va a ser posible, se ha unido a nosotros Oriol otro corredor que conoce la zona muy bien, queda poco para anochecer y 30 minutos antes de coger el canal hacemos una parada de unos 5 minutos para comer un poco porque el esfuerzo que haremos será grande, a lo lejos hemos divisado un frontal es otro corredor, lo hemos esperado para comentarle si  quiere continuar con nosotros.

Es solidaridad entre corredores, hacer frente común ante dificultades grandes. Aunque a lo largo de toda la carrera hemos ido viendo como los corredores que íbamos solos nos hemos agrupado en parejas.

Es de noche y llevamos los frontales encendidos.

Con  casi 16 horas de carrera, unos 4.500 metros de subidas en las piernas,  frío y las rocas mojadas nos toca subir como podemos la canal, para ayudarnos en algún tramo hay unas cuerdas.

Me alegro de tener  conocimientos  básicos de escalada, los he utilizado  para la posición de los pies y no cargar los gemelos y parece que tampoco tengo que pensar mucho donde tengo que cogerme si a la roca, a los arbustos o progresar con los palos.

Además de hacer la carrera, hay que seguir la señalización de la organización y con la negra noche es más difícil ya que nuestro campo de visión se ha reducido mucho.

Por fin llegamos al control 7  en el km 69,99, buff sólo nos quedan 30 km descendiendo, las partes difíciles ya están pero no podemos cantar victoria porque ahora tenemos un nuevo aliado, el cansancio.

Hace tanto frío que continuamos con las capuchas puestas aunque no llueve para conservar el calor de la cabeza, incluso el bote de nocilla que había en el control se ha congelado.

Estamos con las miradas atentas en las señales, porque no queremos perdernos ni hacer kilómetros inútiles, no estamos para desperdiciar energía.

En los últimos controles apenas nos paramos dos minutos, el tiempo justo para pasar el chip, de agua vamos bien y comida tiraremos de la nuestra.

Los últimos 12 km se hacen pesadísimos, es cuesta abajo pero llenos de piedras, como una tartera. Están sufriendo más mis tobillos en estos kms que en toda la carrera, además me da como un mini ataque  de sueño  pero no hay que bajar la atención.

Cuando terminan las piedras empieza el camino que alivio, pero como ha llovido tanto  la tierra no absorbe el agua y parece que estemos andando por pantanos.

Pero ya queda poco ….. y  de repente nos hacemos con la carretera que nos conducirá a la entrada del pueblo y a la plaza donde está el arco de llegada.

Tiempo final 22:12:56

Feliz por la carrera, quiero asegurarme que he cumplido mi objetivo y me pregunto a mi misma si sería capaz de continuar andando 10 km más. Si sería capaz… y ¿podría trotar algún trozo?, si podría…

Después de las felicitaciones y de intercambiar impresiones con la organización, caigo en la cuenta que se me ha olvidado preguntar en qué posición he quedado, me comentan que tercera…

Las claves de mi éxito, los entrenamientos, mi equipamiento adecuado, la alimentación e hidratación durante la carrera, toda la evolución desde mi primera carrera de montaña hace 4 años  hasta el momento  en que pude afrontar ultras, mi cabeza  y  la compañía de  Jordi.

Mi experiencia previa en actividades de montaña, no me han hecho andar  más rápido pero si ser más rápida tomando decisiones en las partes más complejas, lo que ha marcado la diferencia entre vivir una carrera épica o un verdadero infierno.

Sandra Bages