Olla de Núria – “La Clàssica”

El pasado domingo 21 de Julio de 2013 se celebraba “La Clàssica Olla de Núria” una de las carreras de montaña de referencia de Catalunya, por su dureza, por la expectación que genera, por la cantidad de grandes corredores que participan atraídos por los suculentos premios económicos, y también, por tener la oportunidad de medir tus fuerzas contra el récord de Kilian Jornet que el año 2009 paró el crono en 2 horas 14 minutos y nadie más ha sido capaz de bajarlo.

Yo que soy un corredor de montaña de nueva creación (hace solo 2 años que corro) es una de las carreras marcadas en fuego sobre el calendario y la única carrera que repetía respecto el año pasado.

Si nos fijamos en la expectación que genera entre los corredores solo hace falta contar que la organización abrió las 600 inscripciones libres (más 50 por invitación) un domingo a las 00:00h de la noche y prepararon 15 servidores adicionales para dar respuesta a la avalancha de las inscripciones, que se acabaron en solo 20 minutos. Me parece increíble que una carrera tan dura tenga centenares de personas despiertas un domingo a las 12 de la noche, todos delante del ordenador esperando al minuto exacto con el DNI, la tarjeta y todos los datos preparados para inscribir-se lo más rápido posible.

Y ahora hablemos de la carrera: La Olla de Núria es una carrera que “crestea” alrededor de la “Vall de Núria” con un total de 21km y 3880 metros de desnivel acumulado. Sales del Santuario de Núria a 1964 metros de altura y empiezas con una subida interminable para coronar la cima de la carrera, el Puigmal con 2913 metros de altura, después de esta subida empieza el “cresteo” con 4 picos de 2.800 metros, siete picos de 2.700 metros y dos picos de más de 2.400 metros para bajar al finalmente al santuario otra vez.

El 72% de la carrera transcurre por encima de los 2700 metros, esto quiere decir que tienes alrededor de un 70% del oxígeno del que hay a nivel del mar, cosa que afecta el rendimiento si no tienes una buena aclimatación a la altura y por si eso era poco la carrera se hace en autosuficiencia (sin ningún avituallamiento), lo que quiere decir que tienes que cargar con tu propia agua durante la carrera.

En cuanto a los tiempos la carrera se parece mucho a una maratón de asfalto, el mejor del mundo la hace en un poco más de 2 horas, el ganador de esta edición la completó en 2h 21min y los corredores populares soñamos en bajar la barrera psicológica de las 3 horas.

Este año venía dispuesto a mejorar mi marca anterior de 3 horas 20 minutos, esta vez había aprendido de mis errores y la mayor experiencia se tenía que notar.

Respecto el año pasado hice cuatro cambios importantes:

1. Descanso reparador: En la edición del 2012 decidí dormir en el Camping de Núria directamente contra el suelo y pasando bastante frio, cosa que me impidió dormir bién. En esta edición cambié el camping por el Alberge, pudiendo tener una cama blanda y un lugar caliente donde descansar adecuadamente antes de la carrera.

2. El material: En 2012 me llevé 1 litro de agua con sales + paraviento + geles y barritas en una mochila de trail en la espalda (1,5kg en total aprox.), y en 2013 cogí 400ml de agua con sales + paraviento + geles en un portaviones (600g en total aprox.). Por lo tanto había reducido casi un kilo de peso! En este punto hay que vigilar, conocerse bien y adaptarse a la climatología porque la deshidratación penaliza mucho el rendimiento, y si apuras demasiado te puede estropear totalmente la carrera.

3. La preparación: En 2012 entrenaba duro pero de una forma caótica y sin ninguna planificación. Este año con la entrada en La Bolsa de Corredor tengo especialistas que me hacen un plan de entrenamiento con sentido añadiendo calidad al entrenamiento en lugar de cantidad. No entreno más, sino mejor.

4. Planificación de la carrera: En lugar de salir a correr sin saber lo que me esperaba ni lo que quería hacer esta vez conocía el recorrido, el perfil y los tiempos de paso para hacer 3h o 3h10min.

Así afrontaba la carrera, sintiéndome más fuerte y más sabio que el año anterior. Sabía que podía hacer lo mejor, estaba dispuesto a sufrir pero no tenía muy claro cuanto podría mejorar.

Me encontraba en la línea de salida, en medio y a primera fila como si fuera uno de los favoritos. En una carrera de montaña con 650 personas y sin cajones de salida hay que situarse bien, en la Olla se hace una vuelta inicial al monasterio antes de encarar la subida para situar los corredores en su sitio, pero como es importante situarse bien para evitar cualquier tapón salimos todos muy rápido, casi al sprint para coger las posiciones delanteras. Es una salida de locos porque nadie quiere quedarse mal situado, para que os hagáis una idea los primeros 500 metros se hacen en 1min 45s aprox. hasta que empieza la subida y todo el mundo ha ganado su posición.

A partir de aquí empieza la subida al Puigmal con 950m de desnivel en solo 5 kilómetros. Me sentía muy fuerte así que empiezo a subir, dejando atrás gente que sé que suben muy bien. Me parecía bastante increíble dejarlos atrás pero como me sentía fuerte iba subiendo con fuerza y determinación hasta llegar a la cima. Que buenas sensaciones iniciales! Este podía ser un gran día! Llegados a los 2900 metros de altura nos encontramos un centenar de personas animando y gritando a lado y lado, rodeando a los corredores y dejando apenas un par de metros para pasar mientras afrontamos las últimas rampas sintiéndonos importantes. Es increíble que tanta gente haya caminado 2 horas de subida a pie hasta allí para podernos animar, mil millones de gracias a todos.

En la cima del Puigmal miro el reloj y veo que he subido en 56 minutos, según el planning de las 3 horas tenía que subir con 55 minutos, así que después de la subida decido apostar por intentar bajar de las 3 horas, sabiendo que en el primer tercio de la carrera estoy solo un minuto por detrás del tiempo. Este hecho me da alas, así que aprieto los dientes para hacer la siguiente cima y arriesgo bastante en las dos siguientes bajadas para recortar el minuto.

El siguiente punto de paso que tenia controlado era el Coll d’Eina, allí tenía previsto pasar en 1h 24min, y cuando llego miro el crono y veo que he llegado en 1h 20min! Perfecto! No sé cómo pero acababa de recortar 5 minutos y estaba 4 minutos por delante de las 3 horas!

A partir de ese momento decido dosificarme y gestionar los cuatro minutos de ventaja, iba muy bien y no quería quemarme. Así que voy “cresteando” con constantes sube-y-baja, avanzando en kilómetros y en desnivel acumulado hasta el Noucreus, allí tenia apuntado 2h 16 minutos para las 3 horas y clavo el tiempo del planing!

Me faltaban solo 6 kilómetros para acabar, estaba realmente muy cansado pero aún estaba vivo dentro de los tiempos de las 3 horas! Tenía la oportunidad de conseguir hacer un sub-3h pero hacía falta sufrir, nada de relajarse.

Los dos kilómetros y medio siguientes son los más agónicos,  solo me faltaban dos subidas fuertes antes de empezar la bajada final y había calculado que necesitaba 20 minutos si hacía una bajada final rápida o 25 minutos si hacia una de conservadora, así que sin tiempo de maniobra me enganché detrás de un par de corredores que me adelantaron y traté aprovecharme para que tiraran de mi. Esta es una gran técnica de motivación, cuando no puedas más sigue a alguien que parezca estar más fuerte, conviértete en su sombra y aguanta lo que puedas!

En estos dos kilómetros reconozco que miraba compulsivamente el crono y a lo lejos la cima del Fontnegre. Consigo completar la última subida no sin padecer un poco de mareo por el esfuerzo y allí los voluntarios del control confirman lo que ya sabía: “A partir de este punto es todo bajada!” Allí estaba, en el kilómetro 17 con 2h 38minutos y toda la bajada por delante! Tenía 22 minutos de margen para hacer la bajada, necesitaba bajar rápido pero no hacía falta hacer una bajada loca y desesperada, semanas atrás había probado la bajada y sabía que podía hacerla en 20 minutos así que si no me pasaba nada lo conseguiría.

Al final la excitación de llegar se convirtió en una bajada más rápida de lo necesario, cruzando la meta en 2 horas 57 minutos y la posición 37 de la clasificación general.

Una gran carrera! Seguramente mi mejor momento de la temporada, y un gran reto completado que seguro que no habría logrado con este tiempo sin La Bolsa del Corredor.

Oriol Roselló  @quantic27